sábado, 10 de diciembre de 2011

Guías para guiar conservación y desarrollo*

Chile es un país de biodiversidad extraordinaria, la que además de poseer un elevado valor biológico, es el soporte final de los todos los recursos naturales que mantienen directa o indirectamente la economía nacional. 
Dentro de ella, la industria forestal es un buen ejemplo de esto, pues su riqueza depende de la provisión adecuada de suelos, aguas, control de plagas, y toda una variedad de procesos ecológicos que son necesarios para mantener y prolongar sus operaciones forestales e industriales. Dado que estos procesos operan de manera natural en ecosistemas sanos, normalmente no los reconocemos y los damos por sentados. Hasta que fallan. 
Estos son los servicios ecosistémicos que provee el patrimonio natural de Chile, y que tal como los animales que habitan los bosques sureños, son poco conocidos, poco valorados, a la vez que críticos para sostener y dar bienestar a nuestra existencia.
El bosque templado del sur de Chile es el escenario natural sobre el que la industria forestal ha montado una obra de espectacular éxito económico, la que sólo puede sostenerse en el tiempo, en la medida que pueda mantener los servicios ecosistémicos que requiere. Por ello su conservación es crítica. 
Para el mundo forestal es sencillo ver el bosque, pero más complicado evidenciar toda la infinita red de relaciones que lo sostiene. Una variada y rica malla de interacciones ecológicas, que articula organismos diversos -incluyendo a los vertebrados- que son finalmente los obreros que dan cuenta de los servicios ecosistémicos que requiere esta industria. 
Toda esta red de organismos está compuesta fundamentalmente por especies nativas, patrimonio y capital natural cuyo verdadero valor todavía espera ser estimado.
La participación de la industria para alcanzar el desarrollo es una verdad que no se discute. Se reconoce asimismo, la necesidad de las ciencias para fomentar y sostener este desarrollo en el tiempo. Pero verdaderamente es la integración de la una con la otra: ciencia e industria, lo que puede sostener a un país entero. 
Esta Guía de Fauna del Bosque Templado es un ejemplo concreto e inspirador, que abre y muestra un camino positivo y necesario de caminar. En donde se resume e integra el conocimiento especialista a la realidad de una industria que opera en el bosque más importante existente en esta parte del mundo. Más aún, este conocimiento se pone a disposición de la gente toda, de manera generosa y visionaria, y se espera ayude a correr el velo que cubre la biodiversidad nativa de Chile. Permitiendo su conocimiento y valoración.
Que este esfuerzo sirva de ejemplo para la creación de una y mil nuevas guías de biodiversidad a lo largo de Chile. De uno y otro grupo: aves, insectos, arácnidos, hongos, hierbas, moluscos, anfibios, y tantos tantos más! Que pongan en nuestras manos el patrimonio natural chileno, que acerquen la vida natural a nuestro cotidiano. 
Que este conocimiento alcance a cada niño, madre, profesional, visitante y que dé a conocer de manera sencilla y clara toda la diversidad de organismos que hacen nuestro Chile. Y que especialmente lo lleven a la mano de aquellos que los usan de manera directa, los que dependen de ellos para su subsistencia, los que lo han habitado por años, los que están por llegar…
Gracias a guías como esta, todos y cada uno de nosotros podemos encontrar un camino para conocer nuestro entorno, y con ello una ruta para alcanzar la conservación del patrimonio natural de Chile y como consecuencia de ello, la sostenibilidad de nuestra industria y el bienestar de nuestras gentes. 

Prólogo de Guía de Fauna de Vertebrados del Bosque Templado (Celis et al. 2011)

1 comentario:

ar.urban.cat dijo...

me gusta, soy la jesus :)