sábado, 5 de febrero de 2011

Ese animal que tranquilo te acompaña....sal a conocerlo hoy!

Si alguien por ahí cae en este blog, le invito a que piense en 5 animales, y anote los primeros que se le vengan a la cabeza.......................listo?? Apuesto a que con mucha suerte, uno o dos de ustedes habrán pensado en un animal chileno. La gran mayoría tiene en la cabeza jirafas, osos polares, elefantes, monos, rinocerontes o tigres bengala. Todos animales foráneos, de África, Asia o Europa. Lo más cercano a un animal local quizá sea una ardilla, tipo Chip & Dale o la ardilla común de cola parada, muy típica en Central Park en New York, que para este ejercicio la consideraremos “local”, porque es Americana...pero de Norte América!

Es sabido que el grado de conocimiento local de la fauna y flora nativa es pequeño, o casi no existe. No tenemos idea con qué bichos compartimos este país. O mejor dicho, qué bichos son parte, dan vida y hacen única nuestra tierra. Todos ellos incluso estaban mucho antes que instaláramos nuestras culturas postcoloniales en Chile.

Razones que pueden explicar esto son variadas, y nacen seguramente de la desconexión que se produjo en nuestro país (y el resto del continente), por la llegada de los colonos europeos, quienes trajeron consigo su cultura, incluyendo por supuesto su fauna. Y la instalaron por todos los rincones de nuestro paisito: en plazas, en patios, en calles, en el campo, en todas partes. Y así, conocemos y somos muy cercanos a los conejos, las cabras, vacas, caballos, gorriones, palomas, a pesar de que ninguno de ellos es originario de esta parte del mundo. Estamos acostumbrados (aunque no necesariamente nos gustan!) a las ratas y lauchas, todas especies que no son propias de Chile (o incluso América!), y que se han convertido en un velo opaco que ha cubierto toda la maravillosa fauna chilena. Y en muchos casos ha ayudado a destruirla!

Quién conoce las tarucas, los suri, los chingues o los chungungos?

Alguien sabe que el animal más común de ver en los cerros de Chile central, es un roedor que se llama degú? Que además es una de las mascotas predilectas en países como EE.UU. o Alemania, lo que lo transforma en un embajador cosmopolita y no reconocido. De hecho, su nombre es el nombre castellanizado que le daban los mapuches!


Y quién conoce el zorro de Darwin (chico, patas cortas, y extraordinariamente raro), la cachaña austral  (el loro más sureño del mundo), el guanaco (camello americano, base de todas nuestras culturas andinas) o la magnífica güiña (hermoso felino nativo, al que se le achacan robos de gallinas que seguramente nunca ha probado!). Menos sabemos de las particularidades de nuestra fauna, como por ejemplo que casi un 60% de los mamíferos terrestres chilenos son roedores, honroso singular récord. Que los mamíferos terrestres más grandes son guanacos y vicuñas (bastante más pequeños que elefantes o jirafas). Que compartimos el puma con el resto de América, o que las poblaciones de huemules que existen en nuestra Patagonia (y que alguna vez rondaron las serranías de Santiago), son las más grandes y las más importantes que existen de la especie en el mundo. O que en Chile habita uno de los mamíferos más extraordinarios que existe: el Monito del Monte, que no es mono ni vive en el monte, sino es un marsupial (pariente lejano de los canguros) que vive trepado a los árboles del bosque valdiviano (o lo que queda de él), y que es considerado un fósil viviente. Y hay más! Tanto más por y más importante aún por descubrir!

Somos ratones! Y a mucha honra! Especies como las vizcachas, chinchillas, cururos, son todas especies chilenas, que sólo se encuentran acá y que son extraordinariamente atractivas e incluso útiles! Fueron parte del entorno humano local desde siempre. Incluso nuestros pueblos originarios se los comían, y quizá eran una parte importante del (prehistórico) asado dominical.

En fin. Tenemos grandes tareas aun, para dar a conocer (y finalmente valorar) a los animales que nos rodean. Quienes son invisibles, y en propiedad tanto o más nacionales que nosotros. Y dado que nos animaremos, podemos seguir conociendo nuestra flora, nuestros ecosistemas, nuestros paisajes, nuestras culturas.

Algunos aportes en este sentido, en los que he participado directa o indirectamente, intentan ayudar a cerrar un poco esta brecha. Los invito a conocer esto esfuerzos y sobre todo a difundirlos!

Portada del Libro "Mamíferos de Chile" de Agustín Iriarte

Partamos por el Libro de Mamíferos de Chile, hecho por Agustín Iriarte. El primero en su tipo y que resume de manera sencilla y amena el estado del conocimiento de los mamíferos chilenos. En poco tiempo se transformó  en un best seller, pues es fácil de leer, instructivo e inspirador. Bellamente diagramado por el fantástico y talentoso Rodrigo Verdugo. Una obra que debería ser parte de cada biblioteca nacional! Y mejor aún, estar como libro de referencia en cada viaje o paseo al cerro o al mar!







Portada "Animales Chilenos", libro de Editorial Pehuén






Una segunda iniciativa que vale destacar, por su calidad y propuesta, es el libro infantil Animales Chilenos, hecho con ilustraciones de Loreto Salinas, y publicado recientemente por la Editorial Pehuén. Visionaria y comprometida con nuestro patrimonio, Pehuén hace un bello esfuerzo por dar a conocer nuestros co-terráneos a nuestros niños! Como para comenzar a saldar las cuentas de conocimiento local que tenemos en Chile!







Y nosotros, desde nuestra trinchera fueguina, pero apuntando en el mismo sentido,  lanzamos serie de libros para dar a conocer de manera lúdica animales de Magallanes! Libros para colorear, disponibles en la red, muy bellos, sencillos y magistralmente ilustrados por (nuevamente) el talentoso Rodrigo Verdugo.
Portada Libro para colorear "Biodiversidad de Magallanes"
Una invitación para este verano! Y para el resto del año, a conocer la vida única y valiosa que puebla nuestro país y comenzar a transitar por una senda de (re)conocimiento que nos permita encontrarnos a nosotros mismos!

Nuevas adiciones
Cortometraje "El Guanaco", hecho por WCS (2011)

5 comentarios:

Claudia Espinoza U. dijo...

la verdad es que las influencias foráneas a las que estamos acostumbrados son aplicables también al ámbito de la fauna, ya que la mayoría de las imágenes que se nos vienen a la mente al momento de pensar en animales están relacionadas con los íconos que nos vende la televisión y la publicidad. Quizás el ícono animal más cercano que tengamos en este momento sea el perrito de Lipigas, cuya caracterización hace impensable asociarlo a otro lugar que no sea Chile.... probablemente no Magallanes. Pero definitivamente, tenemos una deuda pendiente con nuestra fauna nacional.

Gracias por la reflexión y la sugerencia de textos.

Anónimo dijo...

Francisco Toyos:

Yo soy un amante de Los Andes centrales y desde niño en caminado en sus valles y mas de viejo en sus cumbres. No se si el degú es el causante de miles de agujeros que se ven en la tierra. En Lagunillas una vez vi uno asomandose de una de sus cavernas... es la unica vez que he visto uno, y aun hoy no se si fue un degu. Puede que el degu sea el mas comun, pero lejos no es el mas comun "de ver".

Claramente las lagartijas y el conejo llevan la delantera.

Barbara dijo...

Toyos, lo que viste en Lagunillas son los hoyos que dejan los cururos, roedores nativos y endémicos (no existen en otra parte que en Chile). Son un poco más chicos que un degu, negros totalmente (casi azulosos), y viven todo el tiempo bajo tierra, donde se alimentan de bulbos de plantas. El degu en cambio, pasa parte del tiempo sobre ella y come vegetales en superficie. Buena observación!

terexilon dijo...

Felicitaciones Barbarita por tu genial idea de instruirnos, no he visto pasar la hora (son las 1.49 a.m) buscado tu telefono encontre esta excelente idea de escribir en el mundo cibernetico, sobre Tierra del Fuego, su fauna seguramente, luego su flora y sus problemas. Es super entretenido, como hablar contigo, con tu franqueza y chispa de siempre. Sigue haciendolo porque es una genial idea. Estare atenta a tus notas.
T.Torres

Jorge Milla dijo...

Bárbara, gracias por escribir así, de esa manera sencilla y amena, tan propia tuya y de todos aquellos que saben encantar con sus enseñanzas porque les brota desde la pasión.

Leo entretenido y sin pausa tu texto, sin darme cuenta me surge espontánea frase reivindicatoria "Sí, soy un ratón, y a mucha honra".

Declaro que en adelante cuando me pidan imagine animales, vendrán a mi mente solo imágenes de roedeores: azulosos cururos, negros degús, tímidos Monitos del Monte, Viscachas, Chinchillas.

En Tierra del Fuego he visto unos ratones ligeramente obesos y algo anaranjados (considera mi daltonismo).

Un abrazo
Jorge