domingo, 9 de enero de 2011

Patagonia sin represas!....de castores

Patagonia comenzó a llenarse de represas en el año 1946, cuando en el sur de Tierra del Fuego, en la orilla del Lago Fagnano, se liberaron 25 parejas de castores. La idea era "sembrar" estos animalitos, para que se reprodujeran a gusto, y en algún futuro, luego de crecer y reproducirse como dios manda, sirvieran para sustentar una empresa peletera. A alguien le pareció una excelente idea en ese momento, y muchos lo siguieron: capturando los castores en Canadá (desde donde son originarios), subiéndolos a un barco, llevándolos al otro lado del mundo, y soltándolos en un paraíso antípodas.

Los castores son trabajólicos, y su máximo interés es hacer diques para estancar el agua, que se genere una lagunita donde pueda instalar su casa en el medio. Este diseño arquitectónico, les permite ganar dos cosas: acceso a alimento (la vegetación que rodea las lagunas) y refugio (su casa es su castillo, y la laguna el foso). Es ideal...en Canadá, donde la vegetación puede regenerar naturalmente, luego de ser inundada y comida por estos bichos, y donde hay depredadores como osos, que justifican tamaño desarrollo inmobiliario.


Represa de castor en riachuelo de Karukinka, Tierra del Fuego (foto WCS)


Represa de castor en riachuelo de Karukinka, Tierra del Fuego, con casa de castor ("vivac") al centro (foto WCS)
En Tierra del Fuego, en un lugar donde la vegetación nunca conoció castor alguno, y donde no hay depredadores naturales para este bicho, efectivamente se dieron al libre albedrío de gozar y poblar este archipiélago. Las 25 parejas se reprodujeron y colonizaron gran parte de la Isla Grande y muchas de sus islas adyacentes. Su población se fue a las nubes (se estima hoy superior a los 60.000 individuos), y ocuparon todos los hábitat que encontraron: bosques, turberas, estepa, la zona alto andina, donde incluso llegan a usar rocas para hacer sus represas! Hay islas, como la Isla de Navarino, donde prácticamente todas las cuencas han sido invadidas por esta plaga.

Bueno, y cuál es el problema con ellos? Son animales tan simpáticos, sus construcciones asombrosas, incluso un buen ejemplo de trabajo para nuestra gente! Ya conocen el dicho "Busy as a beaver"...

El problema con los castores, como con gran parte de las especies invasoras que pululan por Chile, es que tienen efectos devastadores sobre la biota nativa, lo que no sólo atenta sobre el patrimonio natural de nuestra tierra, sino que afectan actividades económicas críticas para nuestro país. No sólo las actividades económicas de hoy, sino especialmente las que esperaríamos poder realizar mañana.

Cuenca de Tierra del Fuego sin castor (foto A Schiavini)


Cuenca de Tierra del Fuego, luego del paso de castores (foto WCS)
La actividad castoril tiene diversos y dramáticos efectos sobre la biodiversidad de Patagonia. Por nombrar sólo algunos, les cuento que han destruido directamente por consumo o anegamiento, gran parte de los bosques de "protección" (los que están directamente asociados a los cursos de agua) que ayudan a mantener justamente el balance de agua en las cuencas. Desde el aire, los bosques se ven heridos por llagas profundas, franjas en forma de cintas grises, el legado del paso de los castores que deja árboles muertos en pie.


Bosques de Tierra del Fuego "heridos" (en gris) luego del paso de castores (foto WCS)
Al hacer los diques, el agua se estanca, disminuyendo su calidad, transformando los claros riachuelos, en fétidas pozas. Estos ríos contaminados ya no cumplen adecuadanebte sus funciones naturales, especialmente aguas abajo, donde se interrumpe la provisión de agua, y la poca que llega está contaminada por sedimentos. Por cada colonia de castor hay varias represas. Hagan un cálculo rápido, y se darán cuenta de que el problema de las represas en Patagonia es una brutalidad humana!

La vista de las cuencas patagónicas luego del paso de castores es dramática. Es como vivir el "día después de mañana", o despertar dentro de una pesadilla de Mad Max (la primera versión). Y eso que sólo vemos la destrucción directa de los árboles, no la de la fauna acuática que usaba los ríos, o la vegetación más pequeña como hierbas, o las aves que habitaban esos bosques, ni se observa la contaminación de las aguas.

"Bomba atómica", perdón, "bomba castoril" en una cuenca de Karukinka, en Tierra del Fuego (foto WCS)
Por muchos años, el problema de los castores no interesó a nadie. Después de todo, estaban "aislados" y confinados a Tierra del Fuego. Y ese lugar queda bastante más al sur de Rancagua, no? Por qué preocuparse! El problema es que desde hace unos años se las arreglaron para cruzar el Estrecho de Magallanes, y alcanzar el continente Sudamericano. Y hoy amenazan todos los ecosistemas forestales, agrícolas, altoandinos, acuáticos, que existen de sur a norte en nuestro país, y en nuestra vecina Argentina. Dejaron de ser un fantasma, para constituirse en lo que quizá sea el mayor problema ambiental de la región. Afectando no sólo los árboles y ríos, sino las bases ecológicas que sustentan la producción forestal, agrícola e incluso acuícola de nuestro país. Si no hacemos algo ahora, estamos viviendo, sin darnos cuenta, el inicio de una otra pesadilla nacional. Un reality colectivo, una "crónica de una muerte anunciada".

Pero no hay mal que por bien no venga (decimos los shilenos con nuestro extraordinario ñeque criollo!). Los castores nos han abierto la posibilidad de pensar en hacer algo al respecto! Y más aún, de hacerlo en conjunto, de manera coordinada. Y casi un sueño, de hacerlo bien! Pero eso es historia para otra nota (que ya se está escribiendo, no sólo por mi, sino por un montón de gente que está tabajando en hacer algo para enfrentar este problemón!). Ese es un posteo para más adelante. Ahora ya debo irme a dormir!

8 comentarios:

Edge dijo...

Y no confundan a Forestin con un Castor... porque es un Coipo!

http://clubforestin.conaf.cl/?seccion_id=pregunta_view&transaccion_id=3

SalU2
T.

Anónimo dijo...

¡Pobres castores!
Sucede que ahora ellos son los
principales depredadores de lo poco que va quedando de naturaleza intocada en esta parte del planeta. Considero que esta plaga-una entre tantas que amenazan todos los ecosistemas- son solamente una de las tantas fatales consecuencias de la soberbia humana, que ha hecho que el hombre (como especie animal) se haya autoelevado a una
categoria de Dios en y por encima de la Naturaleza. Y a esta soberbia se agrega la voracidad del lucro economico de todos los tiempos. Al decir esto, pienso al pasar en Hidroaysen. Un proyecto que muy pronto ofrecera paisajes lunares en el extremo sur de Chile. Sin duda mucho mas contudentes y permanentes en su brutalidad, que las fotos de apoyo a la nota de la autora del blog. Y esto, sin la ayuda de los castores. La lista de ejemplos similares es de una longitud casi infinita. En Chile y el resto del mundo. Ayer fueron los castores los que prometieron ganancias cuantiosas a los que los trasplantaron de Canada a la Patagonia o los conejos en el continente australiano. A esto se agrega la eterna busqueda de oro, de hidrocarburos, los ataques geneticos a cada vez mas especies.
No es necesario seguir.
Tales hechos provocan no pocas preguntas, que tal vez toquen tangencialmente lo primigenio del problema
¿Comprenderan los cientificos alguna vez el alcance humano de las ciencias, mas alla del objeto cientifico en si? ¿La "cosificacion" del quehacer cientifico no hace a la larga de la ciencia un mero instruemnto de servicio de los grupos de poder economico y de la politica que usufrutuan de ella? Etc. Etc.
¡Tantas preguntas!
¡Tan pocas las respuestas!
En todo caso, celebro el lanzamiento de este tipo de blogs. Son botellas lanzados al oceano digital, que contienen un S.O.S urgente. Ojala lleguen a alguna playa y alguien lo lea y reaccione.
¡Felicitaciones!

Vasquez-Jaña dijo...

Hola Barbara, te felicito por el blog, ojala tengas muchas visitas. Y por el trabajo en la Patagonia. Un abrazo desde la distancia.
Estare leyendote!
Rocio

Pilar Palacios dijo...

Hola Barbara, que bueno leerte por aca! que sean muchos posteos mas! un abrazo
Pilar P.

Anónimo dijo...

y porque chucha metieron esos animales extranhos a suramerica

Patucos dijo...

Tremendo contraste de las imágenes con y sin castores...
Recuerdo que en Australia introdujeran conejos ..... y las consecuencias fueron tremendas.

MacGyver dijo...

Uff... "pobres castores" mis narices, están acabando con el bosque y los cursos de agua, y pronto les seguirán toda la flora y fauna local si no se le pone atajo ._. ¿de qué sirve decir que la culpa es del hombre si ya está hecho? Hay que erradicarlos si no quieren ver a toda la Patagonia sumida en la desaparición de especies autóctonas, símplemente ya no queda otra ¬¬

Además, ¿qué culpa tienen los científicos? La ciencia no tiene nada que ver; es el hombre el que decide qué hacer con la ciencia que maneja, pero el fin auténtico de la ciencia es precísamente la protección de la vida. ¿Que no debieron inventar la bomba atómica? Díganmelo cuando un asteroide esté a punto de impactar el planeta -_- veremos si los "anónimos" piensan igual.

Larga vida a la ciencia en su conciencia.

Marco Reinoso dijo...

Hola Barbara acabo de iniciar una campaña de firmas para pedirle a las autoridades de Chile y Argentina que se preocupen del tema y tomen medidas sobre esta catastrofe provocada por el hombre.
puedo ocupar parte de tu estudio para ir haciendo que las autoridades y las personas tomen conciencia real sobre el tema.

Saludos